abril 06, 2026

La ruptura de los cánones tradicionales


Las transformaciones culturales que se vivieron en el período de entreguerras significaron una ruptura con los valores y las tradiciones culturales y estéticas que la burguesía europea había impuesto durante el siglo XIX.

Las nuevas costumbres en moda y música. Después del dolor por las muertes y las privaciones de la guerra, y con el optimismo que trajo la estabilidad económica, gran parte de la sociedad de la década de 1920 cambió sus costumbres. Por ejemplo, la moda y las tradiciones femeninas se volvieron mucho más libres. La mayoría acortó sus faldas y adoptó peinados hasta entonces considerados masculinos. Algunas incluso decidieron participar en la vida nocturna, antes vedada para ellas. Esta nueva mentalidad estuvo acompañada en muchos países por la incorporación de mujeres al ámbito laboral y por el reconocimiento del voto femenino. Por otra parte, se introdujeron nuevos tipos de música y bailes como el jazz y el charlestón.

Las vanguardias artísticas. El arte de la época también reflejó los cambios de la sociedad. Los nuevos movimientos artísticos realizaron una crítica social, rompieron con la tradición del pasado y buscaron nuevas formas de expresión que marcaron el nacimiento del arte contemporáneo. Las más relevantes fueron las siguientes:
  • Dadaísmo. Buscaba provocar, causar polémica y ridiculizar las expresiones artísticas tradicionales usando el absurdo para escandalizar. Uno de sus artistas más reconocidos fue Marcel Duchamp.
  • Surrealismo. Influido por el psicoanálisis, se centró en la representación del mundo de los sueños y la exploración de la dimensión irracional e instintiva del ser humano. En esta corriente destacaron Salvador Dalí y René Magritte.
  • Expresionismo. Postulaba que era la vida interior del creador la que daba forma a la realidad representada, dándoles mayor relevancia al sentimiento y a la emoción. Uno de sus representantes más importantes fue Edvard Munch.
  • Cubismo. Proponía representar el espacio en la pintura fragmentándolo en planos sólidos y permitiendo que distintos ángulos de la imagen pudieran ser vistos simultáneamente. Algunas figuras fueron Pablo Picasso y Georges Braque.

El gran movimiento reaccionario del siglo se realiza en el campo del arte rechazando el impresionismo; este cambio constituye en algunos aspectos una censura en el arte más profunda que todos los cambios de estilo desde el Renacimiento, que dejaron fundamentalmente sin tocar la tradición naturalista. (…) El impresionismo fue la cumbre y el fin de un desarrollo que ha durado más de cuatrocientos años. El arte post-impresionista es el primero en renunciar por principio a toda ilusión de realidad y en expresar su visión de la vida mediante la deliberada deformación de los objetos naturales. Cubismo, constructivismo, futurismo, expresionismo, dadaísmo y surrealismo se apartan todos con la misma decisión del impresionismo naturalista y afirmador de la realidad. (…) La lucha sistemática contra el uso de los medios de expresión convencionales, y la consiguiente ruptura con la tradición artística del siglo XIX, comienza en 1916 con el dadaísmo (…). La finalidad de todo el movimiento consiste en su oposición a los atractivos de las formas ya hechas de antemano y los clichés lingüísticos cómodos, pero sin valor, por estar ya gastados.


Hauser, A. (2004) Historia social de la literatura y el arte.




El jazz es música democrática en el mejor sentido de la palabra, pues constituye el legado colectivo de un pueblo. El jazz no es simple entretenimiento para élites aristocráticas: se trata de una música de origen humilde que ha llegado a ser patrimonio de pobres y ricos. Es música de cariz participativo, tendente a la comunión entre el artista y su audiencia, cuyos ejecutantes e incondicionales provienen de los ámbitos más diversos. La interpretación y el disfrute del jazz personifican los principios de la igualdad de derechos y la paridad de oportunidades asumidos por quienes habitan una sociedad libre. (…)

Nacido en Estados Unidos, el jazz sigue sin renunciar a dicha ciudadanía. El género fue desarrollado por artistas de raza negra apenas liberados de la esclavitud, y decididos a expresar el talento que Dios les había otorgado y sus convicciones relativas a la libertad, la identidad y la propia música.

Tirro, F. (2007) Historia del jazz clásico.

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