julio 29, 2012

Visiones históricas en torno a la pobreza en Chile


Macarena Ponce de León: Hoy, la segregación es cultural


La urbanización, la educación y el mercado laboral son tres importantes hitos que definen la pobreza del país en el presente siglo. Chile fue una sociedad con un patrón de asentamiento rural hasta muy tarde en el siglo XX, pero tuvo un proceso de urbanización vertiginoso y permanente a partir de 1840. Se trató de una redistribución poblacional hacia la ciudad no siempre regulada y, adicionalmente, tensionada por graves crisis económicas, que terminó generando una pobreza novedosa. La rural es la miseria del aislamiento geográfico, mientras la pobreza urbana tiene relación con una permanente segregación social que explica la enorme desigualdad de oportunidades y la marginación en que se vive la pobreza. Históricamente esta segregación no sólo se reprodujo en el espacio urbano y en las formas de habitación, sino también en la educación y en el mercado laboral. La urbanización generó una sociedad anónima en donde se instalaron masas de pobres allegados, marginados no solo de los servicios urbanos sino también de los vínculos y redes sociales.


La educación fue una forma de integración, como el trabajo, pero a pesar del enorme desarrollo educacional desde mediados del siglo XIX, el sistema segregó al desarrollar una educación primaria popular desvinculada de los niveles superiores y de una educación de élite en liceos y colegios particulares. Esta estructura replicó la pirámide social del país, generó nuevas exclusiones y, aunque la educación se democratizó mediante la cobertura y la enseñanza, hoy día la brecha persiste. En parte, la explicación tiene relación con una estructura laboral sustentada en una fuerza de trabajo no especializada, para la cual la educación, aún durante las primeras décadas del siglo XX, no era un factor de producción. La educación no supuso inmediatamente movilidad social y mejores condiciones de vida. Hoy, la segregación es cultural, profunda, y explica el abismo que nos separa entre unos y otros.


Instituto de Historia UC, su último libro es "Gobernar la pobreza. Prácticas de caridad y beneficencia en la ciudad de Santiago, 1839-1890".


Mario Garcés: Una sociedad fundada en la desigualdad


La pobreza acompaña toda la historia chilena, en la medida en que se trata de una sociedad fundada y estructurada en la desigualdad. Si tuviera que indicar tres hitos o coyunturas críticas en el siglo XX, serían, primero, la larga coyuntura de la "cuestión social" de fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Todos los indicadores relativos a los salarios, la vivienda, las enfermedades (incluidas, las altas tasas de mortalidad) y la "alimentación popular" se hicieron críticos y se expresaron en la "huelga de la carne" o "la semana roja" de octubre de 1905 y los "mítines del hambre" de 1918. Estas movilizaciones prepararon la crisis del régimen oligárquico.


Una segunda coyuntura política es la que sigue a la crisis del 30, que no sólo provocó la caída de Ibáñez, sino que también se expresó en el desempleo y la emigración de los obreros salitreros del norte, la organización de "Ollas para los pobres" y el incremento de los conventillos y luego las "poblaciones callampas", especialmente en Santiago. Esta coyuntura precedió a la formación del Frente Popular, que prometió "Pan, techo y abrigo". Una tercera coyuntura es la crisis recesiva de la economía chilena, de 1982-1984, que elevó el desempleo sobre dos dígitos, llevó a la creación de programas de empleo mínimo (PEM y POJH) desde el Estado y a la multiplicación de "ollas comunes". Esta coyuntura precedió a las movilizaciones de protesta social, en contra de la dictadura, en los años ochenta y preparó el retorno a la democracia en los noventa.


Departamento de Historia, Universidad de Santiago. Su último libro es "El despertar de la sociedad. Los movimientos sociales de América Latina y Chile".


Patricio Bernedo: Desde "la cuestión social", la pobreza interpela a la sociedad


Un hito es la toma de conciencia, por parte de la sociedad, de la existencia de la pobreza como un problema apremiante que nos interpela individual y colectivamente. Esta toma de conciencia se comenzó a desarrollar hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX, en el contexto de la denominada "cuestión social". Contribuyeron a ella, entre otros actores, los propios pobres, quienes apoyados por incipientes movimientos de izquierda comenzaron a organizarse y a mostrar a la sociedad su precaria situación. En esta tarea fue fundamental el rol del catolicismo social, que con la Encíclica Rerum Novarum (1891) recibió un fuerte apoyo, que le otorgó una sistematización teológica e institucional a este movimiento, especialmente entre los grupos de la élite. En esta misma línea se enmarcó el trabajo que más tarde desarrolló el Padre Hurtado. Otro hito es la incapacidad endémica del Estado y la sociedad para proveer y garantizar una educación de calidad, acorde a las exigencias que la dinámica del cambio social, político y económico le ha ido demandando. Aunque sí exhibió importantes avances iniciados en el siglo XIX, como la red de liceos y escuelas, y en el XX, con la superación del analfabetismo, ello no fue suficiente para satisfacer las crecientes necesidades que fueron surgiendo. De hecho, cuando hoy Chile evidencia grandes éxitos macroeconómicos, los relativamente bajos niveles de capital humano que nuestra sociedad ha exhibido a lo largo de su historia, claramente han incidido de manera gravitante en los igualmente bajos niveles de productividad, generación de riqueza y acceso a rentas más altas por parte de los sectores más pobres. Un tercer hito, muy vinculado al anterior, se refiere a otra incapacidad del Estado y la sociedad: abordar la precaria situación de los pueblos indígenas. Los niveles de extrema pobreza en que viven los sitúan como los más pobres entre los pobres, condición que se explica en gran medida por la incapacidad de generar políticas sociales eficaces que les permitan acceder a niveles de vida más dignos.


Instituto de Historia UC. Su última publicación, en coautoría es "El proceso económico", en "Historia Contemporánea de Chile".


Marco Antonio León: Los censos comienzan a medir la pobreza en el siglo XIX


La pobreza ha sido entendida históricamente como una condición socioeconómica que ha tratado de ser caracterizada a través de categorías estáticas, que tienden a ignorar o enmascarar la fluidez y la progresión de los procesos por los cuales las personas caen en ella, no sólo una, sino varias veces. Dicha condición ha experimentado cambios a través del tiempo, pero la pobreza que identificamos como tal es la que ha tomado lugar a partir de los siglos XIX y XX, etapa marcada por la ideología liberal y por el desarrollo del capitalismo y que se ha conceptualizado como parte de una "cuestión social".


La definición de pobreza desde el siglo XIX hasta la actualidad se ha establecido a través de criterios cuantitativos y cualitativos que se reflejan en la estadística, perfeccionada institucionalmente a partir de 1843. Desde allí en adelante, los censos de población y el Anuario Estadístico de la República de Chile permitieron tener los primeros acercamientos al analfabetismo del grueso de la población, a la existencia de inquilinos, peones, mineros e indígenas; como también a los trabajadores urbanos y rurales. Otro criterio a considerar es la educación, en especial la primaria, extendida al resto del país desde el gobierno de Manuel Bulnes (1841-1851). Ser pobre muchas veces implicó no tener educación o tener una dirigida sólo al trabajo industrial-urbano, concebida para reproducir un esquema foráneo e insertar a la población en el mercado laboral, pero no como una vía de ascenso social. Por último, las condiciones de vida en la ciudad (vivienda, higiene, salud, alimentación) y el salario, en particular desde el siglo XX (décadas de 1920 y 1930), hicieron ver que el nivel de ingresos era otro criterio definidor de la pobreza en un país cuyos habitantes empezaban a concentrarse en las ciudades.


Departamento de Ciencias Históricas y Sociales, Universidad de Concepción. Su último libro es "La cultura de la muerte en Chiloé".


Joaquín Fermandois: La "invención" de la pobreza


En muchas redes intelectuales tiene hegemonía la impresión de que todo se ha "inventado": familia, Estado, Dios, pecado, el bien y el mal. Poseen ciertos argumentos, aunque siempre se trata de creaciones humanas que persisten a lo largo de la historia, aunque no sin transformaciones. La pobreza es una de ellas. No fue inventada, sino que ha sido la condición general de una mayoría -muchas veces abrumadora- de la humanidad hasta el alba de los tiempos modernos. Desde el 1800 se desarrollaron dos procesos, que conviven: la economía moderna entregó la primera posibilidad de superar la pobreza; y la formación de la opinión pública la fue poniendo en el centro del debate. Lo que parecía natural dejó de serlo. ¿Cómo se dio en Chile? Primero, la pobreza deviene un tema público, desde fines del XIX hasta el Centenario, como "cuestión social". Su trasfondo es un desarrollo económico no despreciable, pero que llegó a ser considerado avaro. El segundo momento sucede desde la reformulación del Estado en los 20, la Gran Depresión de los 30 y el establecimiento del llamado "Estado de Compromiso" hasta 1970. En medio de una creciente participación política, con más sofisticación en el debate, y con un crecimiento económico muy limitado, se desarrolla una gran clase media, pero los grandes bolsones de pobreza permanecen; predomina la frustración. Y viene el tercer estadio, desde mediados de los 70 hasta hoy. No sin grandes quebrantos (1975, 1982) se desarrollan cambios monumentales en la economía política que mejoran la interacción con el mundo y elevan el nivel de vida. Los sectores de la base de la pirámide social ven subir su nivel y posibilidades, pero el foso entre los ingresos máximos y mínimos se eleva, algo típico en los países que toman el impulso para el desarrollo. Más Chile todavía no es desarrollado, y sus costos son fuentes de discusión y confusión. ¿Llegaremos a ese estatus donde los pobres sean una muy pequeña minoría, que ya no esté en el foco del debate, como lo ha estado en los últimos 120 años?


Instituto de Historia UC. Su último libro es "Historia política del cobre. 1945-2008".


María Angélica Illanes: Tres fenómenos en el origen de la pobreza chilena


Más que hitos generadores de pobreza, debemos hablar de un proceso histórico que la genera y consolida. La investigación histórica ha mostrado que en América Latina y Chile el origen de la pobreza se relaciona con un triple fenómeno histórico, paralelo y simultáneo: a) la pérdida de los medios de producción y quiebre del sistema comunitario de producción que sufren los pueblos americanos desde la conquista, proceso que se consolida en la República (siglo XIX) y que continúa hoy; b) la consiguiente proletarización ampliada de la fuerza de trabajo (que hoy día es transversal a todos los segmentos laborales) y su empleo en trabajos poco calificados, mal remunerados y "flexibles" o inestables; c) la concentración de la propiedad y el beneficio en manos de un grupo que, a su vez, ejerce el poder político como vía para la legalización de una economía capitalista de acumulación basada en la concentración de la propiedad y del beneficio socialmente producido. Este triple proceso se puede visualizar a través de algunos sucesos: 1) parcelación y enajenación de los "pueblos de indios" (1830 en adelante) y conquista de las tierras mapuches (siglo XIX), con la consiguiente expulsión de gente a los caminos y pueblos y su proletarización y pauperización en faenas y ciudades; 2) pérdida de los medios de producción del artesanado chileno (siglo XIX en adelante) y quiebra de industrias manufactureras (siglo XX) a partir de la irrestricta apertura a los mercados externos, generando escasez de fuentes laborales, proletarización y empleo precario e inestable; 3) concentración de la propiedad de los medios de producción en un reducido "grupo económico" (siglos XIX al XXI) que concentra el poder financiero, productivo y legislativo, explotando indiscriminadamente los recursos naturales, generando pobreza ampliada y estructural a mediano plazo.


Instituto de Ciencias Sociales, Universidad Austral de Chile. Su último libro es "Cuerpo y sangre en la política. La construcción histórica de las Visitadoras Sociales".